Regla principal

Las baterías externas son baterías de litio de repuesto. La FAA exige llevarlas en el equipaje de mano, no en el facturado, y protegerlas de daños y cortocircuitos. Si entregas la maleta en la puerta del avión, retira el power bank y consérvalo contigo.

Las reglas concretas pueden variar por capacidad, aerolínea y país. Confirma siempre tu itinerario antes de viajar.

1. Encuentra los vatios-hora

Busca “Wh” impreso de forma legible. Cuando solo aparecen miliamperios-hora y voltaje nominal, la relación general es:

Wh = Ah × V

Para convertir mAh a Ah, divide entre 1.000. No uses esta fórmula para inventar una etiqueta: si la capacidad no está clara o el producto no identifica fabricante y modelo, puede generar problemas en seguridad.

2. Elige capacidad por recargas útiles

La capacidad nominal de celdas no llega completa al teléfono: existen pérdidas de conversión, cable y temperatura. En vez de asumir recargas exactas, busca mediciones independientes con el modelo y dispositivo que te interesan. Considera la duración del trayecto y acceso real a enchufes.

| Trayecto | Prioridad | Posible concesión | | --- | --- | --- | | Día urbano | Bajo peso | Menos reserva | | Vuelo largo | Capacidad y dos puertos | Más volumen | | Portátil USB-C | Potencia de salida y cable | Precio y peso mayores | | Grupo familiar | Reparto entre puertos | Carga simultánea más lenta |

3. Potencia y protocolos

Comprueba la salida máxima por puerto y combinada. Para un portátil, la batería debe negociar la potencia que el equipo necesita y el cable debe admitirla. También revisa la potencia de entrada: una batería grande que recarga lentamente puede no estar lista entre escalas.

No confundas capacidad con velocidad. Dos baterías con los mismos Wh pueden ofrecer potencias de salida muy distintas.

4. Etiqueta, construcción y seguridad

Elige un producto con capacidad, voltaje, Wh, modelo y fabricante claramente identificados. Revisa retiros del mercado antes de un viaje y evita unidades hinchadas, golpeadas, mojadas o que se calientan de forma anormal.

Protege puertos y terminales de objetos metálicos. No la dejes suelta junto a llaves. Mantén el dispositivo accesible durante el vuelo y avisa a la tripulación si se sobrecalienta, se expande, produce humo o se quema, como indica FAA.

5. Tamaño y cableado

Pesa la batería junto con los cables. Un modelo enorme puede quedarse en el alojamiento por incomodidad. Si incluye cable integrado, verifica que sea reemplazable o que la batería conserve puertos estándar cuando ese cable falle.

Para viajes internacionales, el cargador de pared debe admitir el voltaje del destino; el adaptador físico no convierte voltaje. Revisa la guía de cargadores USB-C.

Lista antes de volar

  1. Wh visibles en el cuerpo.
  2. Regla de aerolínea y autoridades del itinerario.
  3. Equipaje de mano, nunca facturado como batería de repuesto.
  4. Estado físico sin daño ni retiro.
  5. Salida compatible con tus equipos.
  6. Cable adecuado.
  7. Protección contra cortocircuitos.
  8. Acceso rápido si la maleta se factura en puerta.

Cuándo una batería más pequeña es mejor

Si solo necesitas terminar un día y tu teléfono carga en restaurantes, aeropuerto o vehículo, una unidad compacta puede acompañarte más. La capacidad que siempre cargas contigo vale más que una gran batería que dejas por peso.

Consulta la categoría viaje, organiza tu equipaje de mano y revisa nuestro método de evaluación.